Información para Pacientes
Cáncer cervicouterino
¿Qué es el cáncer de cuello uterino?
El cáncer se puede originar en cualquier parte del cuerpo. El cáncer cervical se origina en el cuello uterino cuando las células crecen allí sin control sobrepasando la cantidad de células normales. Esto dificulta que el cuerpo funcione de la manera debida.
Las células cáncerosas se pueden propagar a otras partes del cuerpo. En ocasiones, las células cáncerosas del cuello uterino pueden trasladarse hasta el pulmón y crecer ahí. Esta propagación de las células de cáncer se denomina metástasis. Para los médicos, las células cáncerosas en el nuevo sitio lucen justo como las que se originaron en el cuello uterino.
El cáncer siempre lleva el nombre del lugar donde se originó. Por lo tanto, si el cáncer de cuello uterino se propaga a los pulmones (o a cualquier otro lugar), se sigue llamando cáncer de cuello uterino. Solamente se le puede llamar cáncer de pulmón al cáncer que se haya originado en el pulmón.
¿Cómo sabe el médico que tengo cáncer de cuello uterino?
El cáncer de cuello uterino a menudo no causa signos o síntomas hasta que se ha propagado más allá del cuello uterino.
Algunos signos de cáncer de cuello uterino son: sangrado nuevo, manchado, o secreción de la vagina y dolor durante las relaciones sexuales. Su médico le hará preguntas sobre su salud y le hará un examen físico y pélvico.
Si los signos indican que puede tratarse de cáncer de cuello uterino, se harán más pruebas. Las siguientes son algunas pruebas que podrían ser necesarias:
Pruebas que se podrían realizar
Colposcopia: una revisión detallada del interior de la vagina y del cuello uterino mediante un microscopio o un dispositivo amplificador que tiene una fuente de luz. El microscopio o lente amplificador se mantiene fuera del cuerpo.
Prueba de Papanicolaou: un examen para obtener células del cuello uterino mediante raspado y saber si hay cáncer o precáncer.
Biopsia cervical: en una biopsia, el médico toma una pequeña cantidad de tejido para analizarlo y ver si hay células cáncerosas. Hay muchas maneras de hacer una biopsia cervical. Pregunte a su médico qué tipo de biopsia es la que usted necesita. Una biopsia es la única forma de saber con seguridad si usted tiene cáncer.
Tomografía computarizada: este estudio se conoce en inglés como CT o CAT scan. Es una clase especial de radiografía que capta imágenes detalladas para saber si el cáncer se propagó.
Radiografías de tórax: se pueden realizar radiografías para saber si el cáncer se ha propagado a los pulmones.
Tomografía por emisión de positrones: en este estudio, conocido en inglés como PET scan, se usa un tipo especial de azúcar que se puede observar dentro de su cuerpo con una cámara especial. Si hay cáncer, esta azúcar se muestra como “puntos radiactivos que brillan” donde se encuentra el cáncer. Este estudio puede ayudar a indicar si el cáncer se ha propagado.
Clasificación del cáncer por grados
A las células cáncerosas de la muestra obtenida mediante la biopsia se les asigna un grado. Esto ayuda al médico a predecir con cuánta rapidez es probable que el cáncer crezca y se propague. Las células cáncerosas se clasifican por grados basándose en qué tanto se parecen a las células normales. Para asignar el grado se usan los números 1, 2 y 3. Las células que se ven muy diferentes a una célula normal son clasificadas con un grado mayor (3), y tienden a crecer más rápido. Pídale a su médico que le explique el grado de su cáncer. El grado ayuda al médico a decidir cuál tratamiento sería el mejor para usted.
¿Qué tipo de tratamiento necesitaré?
El tratamiento del cáncer de cuello uterino depende de la etapa del cáncer.
La cirugía es el tratamiento principal para la mayoría de las mujeres. El plan de tratamiento que sea mejor para usted dependerá de:
- La etapa y el grado del cáncer
- La probabilidad de que algún tipo de tratamiento pueda curarle o ser útil de alguna manera
- Su edad
- Otros problemas de salud que tenga
- Su opinión acerca del tratamiento y los efectos secundarios que causa
Cirugía para el cáncer de cuello uterino
En la mayoría de las mujeres con cáncer de cuello uterino, se emplea algún tipo de cirugía.
Criocirugía
Este tratamiento elimina las células cáncerosas mediante la congelación. Se puede emplear para tratar el cáncer en etapa 0.
Cirugía láser
Este tratamiento usa un láser para quemar las células cáncerosas. Se puede emplear para el cáncer en etapa 0.
Conización
A este procedimiento también se le denomina biopsia de cono. Se extrae un fragmento en forma de cono de la parte del cuello uterino que contiene cáncer.
Histerectomía
El útero y el cuello uterino se extraen en esta operación. La histerectomía es la forma más común para tratar el cáncer de cuello uterino. Hay muchas formas de hacer esta cirugía.
Algunas veces, se extraen los ovarios y las trompas de Falopio al mismo tiempo. También se pueden extraer los ganglios linfáticos adyacentes para saber si contienen células cáncerosas.
Pregunte a su médico cuál tipo de cirugía es la que usted necesita, ya que cada tipo tiene sus ventajas y sus desventajas.
Efectos secundarios de la cirugía
En cualquier tipo de cirugía puede haber riesgos y efectos secundarios. Asegúrese de preguntarle a su médico qué riesgos y efectos secundarios puede esperar. Si tiene algún problema, dígaselo a sus médicos. Los médicos que tratan a mujeres con cáncer de cuello uterino pueden ayudarle con cualquier problema que surja.
Tratamientos con radiación
La radiación utiliza rayos de alta energía (como los rayos X) para destruir las células cáncerosas. Este tratamiento se puede usar para combatir las células cáncerosas que puedan quedar después de la cirugía.
Hay dos maneras principales en las que se puede administrar la radiación. Se puede aplicar al cuello uterino desde una máquina, fuera del cuerpo, lo que se conoce como radioterapia de rayos externos. Por otro lado, se puede colocar una fuente radiactiva dentro de la vagina, cerca del cuello uterino. A este tipo de radiación se le llama braquiterapia.
Efectos secundarios de los tratamientos de radiación
Si su médico sugiere la radioterapia como tratamiento, pregúntele acerca de los efectos secundarios que podrían presentarse. Los efectos secundarios dependen del tipo de radiación que se use. Los efectos secundarios más comunes de la radiación son:
- Cambios en la piel donde se administró la radiación
- Sensación de mucho cansancio (fatiga)
La mayoría de los efectos secundarios se alivian después que finaliza el tratamiento. Sin embargo, algunos pueden durar más tiempo. Hable con su equipo de atención contra el cáncer sobre los efectos secundarios que se espera ocurran.
Quimioterapia
La quimioterapia (“quimio”, como suele ser referida de forma abreviada) consiste en el uso de medicamentos para combatir el cáncer. Por lo general, los medicamentos se administran en una vena. Estos medicamentos ingresan a la sangre y pasan a todo el cuerpo. La quimioterapia es aplicada en ciclos o series de tratamiento. Cada serie de tratamiento es seguida por un periodo de descanso. La mayoría de las veces, la quimioterapia incluye dos o más medicamentos y, por lo general, el tratamiento dura muchos meses.
Cuando se administra quimioterapia y radioterapia al mismo tiempo, se llama quimiorradiación.
Efectos secundarios de la quimioterapia
La quimioterapia puede causarle sensación de mucho cansancio, malestar en el estómago, o la caída de su cabello. Pero estos efectos secundarios desaparecen después de finalizar el tratamiento.
Hay formas de tratar la mayoría de los efectos secundarios causados por la quimioterapia. Si presenta efectos secundarios, asegúrese de decírselo a su equipo de atención contra el cáncer para que le puedan ayudar.
Terapia dirigida
La terapia dirigida no actúa como la quimioterapia, ya que estos medicamentos afectan principalmente a las células cáncerosas, y no a las células normales. Estos medicamentos pueden causar menos efectos secundarios.